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Acaban las ilusiones del “brexit”

Martin WolfLondres / 28.12.2020 02:06:28

Después de cuatro años y medio de dolor, llegamos al final del principio del brexit. Tenemos un acuerdo. Es un acuerdo perjudicial para la economía británica en comparación con permanecer dentro de la Unión Europea (UE). Pero es mucho mejor que la estupidez de no tener un acuerdo. Sobre todo, mantiene una relación de trabajo con los vecinos cercanos y principales socios económicos de Reino Unido.

Ningún gobierno responsable dejaría unos cuantos días para que las empresas se adapten a las complejidades de esta nueva situación. Mucho menos lo haría en medio de una pandemia. Este seguirá siendo un divorcio tonto e innecesario. Pero la realidad del brexit tal vez incluso traiga algunos beneficios.

La UE ya debería haber visto algunos. Es casi seguro de que no podría haber acordado su fondo de recuperación de la pandemia de 750 mil millones de euros si el Reino Unido siguiera en la mesa de negociación. A partir de ahora, la UE podrá avanzar más rápido hacia sus objetivos compartidos.

Para el Reino Unido también, el Brexit traerá el gran beneficio de separar la realidad de las ilusiones.

Algunas ilusiones ya desaparecieron. Los brexiters (los partidarios del brexit) le dijeron al país que sería fácil asegurar un excelente acuerdo de libre comercio con la UE. De hecho, resultó bastante difícil, y el Reino Unido tuvo que hacer concesiones desde 2016, sobre todo en cuanto al dinero que le debe a la UE, la frontera irlandesa y las demandas de la UE para un “campo de juego equilibrado”.

Estas ilusiones se vieron reforzadas por otras. Entre ellas estaba la idea de que el Reino Unido y la UE negociarían como “soberanos iguales”. Sí, la UE y el Reino Unido son igualmente soberanos, pero no igualmente poderosos. La economía del Reino Unido es menos de 20 por ciento de la del bloque; 46 por ciento de las exportaciones de mercancías del Reino Unido se dirigieron a la UE en 2019, mientras que solamente 15 por ciento de las exportaciones de mercancías de la UE (excluyendo su comercio interno) fueron al Reino Unido.

La relación económica entre la UE y el Reino Unido es más parecida a la de Canadá con Estados Unidos. Como señala Jonathan Portes del King’s College of London, el acuerdo comercial que impuso EU a Canadá y México es bastante intrusivo.

Al tener en cuenta este desequilibrio, y el fetiche que hay con la soberanía del Reino Unido, éste obtuvo un buen acuerdo. El texto de mil 246 páginas del acuerdo contiene menciones escasas e insignificantes del Tribunal de Justicia de la UE. El acuerdo detallado sobre la controvertida cuestión del “campo de juego equilibrado” es simétrico. Pero cualquier acción que tome la UE para “reequilibrar” sus políticas, en respuesta a una acción del Reino Unido a la que se oponga con éxito, tendrá un impacto mucho mayor en el Reino Unido que viceversa.

La realidad no es simétrica. Ese seguirá siendo el caso en muchas de las negociaciones que todavía están por venir con la UE. Cuando uno negocia con potencias extranjeras, y especialmente cuando son más poderosas, “recuperar el control” de cierta manera es algo teórico.

Sin embargo, ese lema también es un engaño en otros aspectos. En defensa, educación, vivienda, salud, desarrollo regional, inversión pública y bienestar social, el Reino Unido ya tenía en gran medida el control. Pero el pueblo británico está a punto de perder valiosas oportunidades para hacer negocios o vivir, o estudiar y trabajar en la UE. Ellos no van a “recuperar el control” de sus vidas, sino que lo van a perder.

Incluso en donde se recuperó el control, en teoría, la realidad puede sorprender a los partidarios de abandonar el bloque. Consideremos la inmigración. En los doce meses que terminaron en junio de 2016 (el mes del referéndum), la inmigración neta de la UE sumada a la de personas que no pertenecen al bloque fue de 355 mil (ignorando la emigración neta de los británicos). En los 12 meses que terminaron en marzo de 2020, la inmigración neta fue de 374 mil. La inmigración neta de la UE se desplomó de 189 mil a 58 mil. Pero la del resto del mundo —en teoría bajo el control del Reino Unido— se disparó de 166 mil a 316 mil.

De hecho, el Reino Unido logró mantener un acceso relativamente favorable (aunque notablemente peor) para las fábricas, en las que tiene una desventaja comparativa, mientras que aceptó un trato sustancialmente peor para los servicios, en los que tiene una ventaja comparativa. De hecho, luchó más fuerte por el control de la pesca, que genera 0.04 por ciento del producto interno bruto del Reino Unido, que por los servicios, que generan la mayor parte del PIB.

Johnson prometió que el Reino Unido va a “prosperar enormemente” incluso sin un acuerdo. Pero prácticamente todos los economistas están de acuerdo en que el Reino Unido será significativamente más pobre en el largo plazo, incluso bajo este tipo de acuerdo, de lo que sería si hubiera seguido siendo miembro.

Incluso la supervivencia del Reino Unido está en duda. Escocia e Irlanda del Norte podrían abandonar la Unión, el primero para unirse a la UE, argumentando que, también, quiere “recuperar el control”, y el segundo para unirse a Irlanda y de esta manera también a la UE. Entonces, Inglaterra tal vez tenga frontera con la UE en el Mar de Irlanda y en el río Tweed. Observemos y aprendamos.

Es un acuerdo para siempre

El autor considera que el Brexit es en muchos sentidos el equivalente inglés de la promesa de Donald Trump de “hacer a EU grande de nuevo”. Pero algo que lo hace muy diferente es que, a diferencia del tiempo de Trump como presidente estadunidense, el brexit es para siempre.

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Teletrabajo deja a Zoom 328 mdd en tres meses

Richard WatersSan Francisco / 07.06.2020 05:28:56

Zoom confirmó el martes que es uno de los mayores ganadores corporativos de la crisis del coronavirus, ya que el servicio de videoconferencias informó de un aumento en nuevos negocios que incluso superó por mucho las expectativas más optimistas de Wall Street. 

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Los ingresos de la compañía estadunidense se elevaron 169 por ciento para llegar a 328 millones de dólares (mdd) en los tres meses hasta finales de abril, ya que los empleadores de todo el mundo se inscribieron como clientes para hacer frente al movimiento forzado de la mayoría de su personal para trabajar desde casa. 

Las noticias elevaron brevemente el valor bursátil de la compañía por encima de 61 mil mdd —un aumento de 42 mil millones de dólares desde el inicio del año— antes de que las acciones cayeran de nuevo después del cierre. 

El enorme aumento en la demanda de la aplicación de videoconferencia de Zoom hizo que su desempeño en los últimos tres meses sea considerado como “uno de, si no es que el mejor trimestre en la historia del software empresarial”, comentó Alex Zukin, analista de software de RBC Capital Markets. El aumento de los ingresos también se reflejó en su rentabilidad subyacente, con un flujo libre de efectivo que superó 250 millones de dólares en los últimos tres meses, o más del doble del monto que la compañía generó en los 12 meses anteriores combinados. 

El auge de nuevos negocios se produjo a pesar de las debilidades en los acuerdos de privacidad y seguridad de Zoom que se dieron a conocer en las últimas semanas. Los defectos provocaron una ola de publicidad negativa y advertencias de algunos empleadores para que su personal no utilizara el servicio. 

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Eric Yuan, su director ejecutivo, dijo que la compañía abrió “con buenas intenciones” su servicio a los consumidores “sin pensar completamente” en las consecuencias cuando llegó la pandemia. Muchos de los nuevos usuarios personales tuvieron problemas para lidiar con un servicio diseñado para empresas con sofisticados departamentos de informática, dijo, y agregó: “Como CEO, creo que debería haber hecho un mejor trabajo”. 

Sin embargo, el alboroto —que incluyó quejas de políticos estadunidenses y una revisión de la Comisión Federal de Comercio (FTC, por su sigla en inglés)— no impidió que Zoom expandiera enormemente su mercado durante el trimestre. La compañía dijo que ahora tiene más de 265 mil clientes de paga con 10 o más empleados, un 354 por ciento más que hace un año. 

A pesar del aumento en los nuevos negocios, las últimas cifras de Zoom revelaron que la crisis del coronavirus puso presión en su modelo de negocio, que se diseñó principalmente para atender a los grandes empleadores. 

El costo de satisfacer el nuevo nivel de demanda de los consumidores redujo su margen de utilidad bruta de 80 por ciento a 69.4 por ciento en el trimestre, ya que gastó mucho en servicios en la nube de Amazon Web Services y Oracle para manejar el aumento del tráfico. La cantidad de personas que asistieron a reuniones por medio del servicio en un solo día alcanzó un máximo de 300 millones en abril, en comparación con los 10 millones en diciembre del año pasado, dijo la compañía.  

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Zoom también reveló que se ha vuelto mucho más dependiente de los clientes más pequeños que pagan solo mes a mes en lugar de comprar suscripciones anuales. La proporción de sus ingresos que provienen de estos clientes aumentó de 20 por ciento antes de la crisis a 30 por ciento actualmente, lo que expone a la compañía a lo que dijo que probablemente sería una mayor rotación de clientes en el futuro. 

El cambio a más negocios a corto plazo se sumó a las preguntas sobre cuánto va a durar auge de las videoconferencias que provocó una pandemia, aunque Yuan dijo que cree que el mercado potencial ahora es mucho más grande de lo que era antes de la pandemia. 

Dijo que ahora los objetivos principales de Zoom son mantener la calidad de su servicio mientras se ajusta a un nivel de demanda mucho más alto de lo que esperaba, y acelerar los intentos de venta cruzada de un nuevo servicio de voz a su base mucho más grande de clientes de videoconferencias. 

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EN CIFRAS

200 millones de dólares era el pronóstico de ingresos que tenía la mayoría de los analistas para la empresa en el último trimestre, cifra que fue superada.

1,800 millones de dólares estimado de ingresos de la empresa para todo el año, cifra mucho más alta que los 623 millones de dólares que obtuvo durante 2019.

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Mary Lea Trump y sus explosivas memorias

Edward LuceCiudad de México / 17.08.2020 00:00:01

Mary Lea Trump estuvo en contacto por correo electrónico con un amigo en común para preguntarle sobre el decoro apropiado para nuestro almuerzo. “No estoy segura de qué tipo de comida tomar: pequeños sándwiches, bollos con crema cuajada, arenques ahumados”, escribió. “Es muy estresante”. 

Cuando nos reunimos, trato de tranquilizar a la sobrina del presidente de Estados Unidos (EU) Donald Trump que debe dejar de ser tímida. Sin embargo, aquí ella está moviendo frenéticamente cestas de ropa fuera de mi campo de visión. Tuvo que retirarse a su habitación porque Public Broadcasting Service (PBS) envió dos cámaras para facilitar las entrevistas desde su sala. “Siento mucho el desastre”, menciona. 

Trump, que tiene 55 años y es gay —la primera persona de su familia en salir del clóset— se ve bastante cómoda en su aparente caos, vestida con una camisa rosa suave semi abotonada. Desde que publicó su libro de memorias el mes pasado sobre cómo fue crecer en la familia Trump, su vida se puso de cabeza. 

El libro Too Much and Never Enough: How My Family Created the World’s Most Dangerous Man (Demasiado y nunca suficiente: cómo mi familia creó al hombre más peligroso del mundo) es el éxito editorial de no ficción del año. Ella describe el hogar en el que creció el presidente número 45 de EU como una especie de Bleak House (Casa Desolada) de la actualidad: pocas familias pueden ser tan codiciosas y avariciosas como ella describe a los Trump. Naturalmente, su tío ha descartado el libro como una fake news, lo que casi con certeza ayudó a las ventas. 

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Después de devorar sus memorias me queda una pregunta primordial. ¿Cómo salió de su familia de la manera en que lo hizo? Como psicóloga clínica, parece no tener rasgos que coincidan con los de su tío. “No tengo palomitas en las casillas que me pongan en la familia, lo cual es excelente”, declara. 

Fue el amor por los libros lo que la distinguió cuando era pequeña. Como hija de Fred Trump Jr, el hermano mayor del presidente, que fue excluido por la cabeza de la familia, Fred Trump padre, Mary se crió en Queens, Nueva York, en una zona más pobre que la del resto de la familia. Fred Jr. brilló brevemente como piloto de aerolínea. 

Esa hazaña no impresionó a su padre, quien lo comparó con ser un “chofer de autobús en el cielo”. Rechazado y con burlas por parte de su familia, Fred Jr. perdió la confianza en sí mismo y regresó al negocio inmobiliario familiar. Se aficionó a la botella cada vez más. 

La noche que murió, ningún miembro de la familia Trump lo visitó en el hospital. El presidente de EU siempre cita a su hermano como la razón por la que evita el alcohol. 

Ahora empiezo a comer una ensalada de branzino y mozzarella de un restaurante italiano local en Washington DC. Mary Trump todavía no toca el sushi de aguacate y pepino que pidió. 

Pregunto qué recuerda de su padre. Aunque Mary comenzó de manera vacilante, empieza a hablar con una fluidez cada vez mayor. Lleva mucho tiempo esperando para contar esta historia.

Ella dice…

La lección que aprendió Donald Trump del trato que recibió su hermano fue la de ser despidado, cruel y eliminar todo rastro de empatía.

“Para cuando yo nací, el hombre que había sido mi padre —el tipo que tenía un círculo increíble de amigos— ya no existía”, responde. “Peor aún, crecí viendo cómo lo trataban, con el paso del tiempo me creí el argumento familiar”. 

Digo que la línea más conmovedora de su libro ocurre a finales de 1999, cuando le marcó por teléfono a su abuela Mary Anne Trump para hablar sobre la exclusión de la herencia de su abuelo. Mary pensaba que su abuela se compadecería. “¿Sabes lo que valía tu padre?”, le preguntó Mary Anne a su nieta. “Un puñado de nada”. Luego colgó. Esa fue la última vez que hablaron. 

Eso debe haber dolido, digo. “Más que cualquier otra cosa, puso las cosas en perspectiva”, dice. “No solo fui desheredada monetariamente, significaba que no me amaban, ni me reconocían. No tengo familia”. 

Gran parte de su libro es un relato de cómo el presidente de EU se convirtió en el hombre que es actualmente, después de haber sido testigo de la humillación a la que fue sometido su hermano mayor. La lección que aprendió Donald Trump del trato que recibió su hermano fue la de ser despiadado, cruel y eliminar todo rastro de empatía, dice. Los ganadores deben amputar sus corazones. Esa era la única forma en que Donald Trump podía ganarse la atención de su padre. 

Le pregunto: ¿Hay algo que Donald Trump no haría para mantenerse en el poder, en su opinión? “No”, responde. “Lo único que le importa es salvar su pellejo. Es el tipo de hombre que, si siente que está cayendo, nos llevará a todos con él”. 

La familia intentó prohibir su libro el mes pasado, alegando que violó un acuerdo de confidencialidad que firmó para resolver una demanda después de que quedó desheredada. Cuando se publicó su libro, Donald Trump tuiteó que su “sobrina rara vez vista” era un “desastre” que “sabe poco sobre mí, dice cosas falsas sobre mis maravillosos padres” . 

Trump todavía no toca ni un bocado. Me llama la atención que es probable que ahora toda la vida de Mary Trump esté definida por este misil literario en víspera de elecciones. Señalo que no muchas personas pueden decir que sobrevivieron a los Trump. Ella ríe. 

“Alguien comparó una vez a los Trump con los Borgia”, dice. “Pero al menos los Borgia apoyaban las artes”.

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srgs

ByFinancial Times

Apple implementará cambios en iPhones para darles más privacidad a usuarios

Patrick McGee y Yuan YangCiudad de México / 22.03.2021 00:00:01

Algunas de las compañías de tecnología más grandes de China, entre ellas ByteDance y Tencent, hacen pruebas de una herramienta para eludir las nuevas reglas de privacidad de Apple y continuar con el seguimiento a los usuarios del iPhone sin su consentimiento para hacerles llegar publicidad. 

Se espera que en las próximas semanas Apple implemente los cambios que anunció en junio pasado para los iPhones que, según dice, le darán a los usuarios más privacidad. Hasta ahora, las aplicaciones han podido depender del sistema IDFA de Apple para ver quién hace clics en los anuncios y qué aplicaciones se descargan. 

En el futuro, van a tener que pedir permiso para recopilar los datos de seguimiento, un cambio que se espera que sea una bomba multimillonaria para la industria de publicidad en línea, y que Facebook ha combatido, ya que se espera que la mayoría de los usuarios se niegue a que les den seguimiento. 

En respuesta, la China Advertising Association (CAA), que cuenta con respaldo del Estado y que tiene 2 mil miembros, puso en marcha una nueva forma de darle seguimiento e identificar a los usuarios de los iPhone con un sistema llamado CAID, la cual está siendo ampliamente probada por las compañías de tecnología y anunciantes en el país. 

ByteDance, propietario de la aplicación de redes sociales de video TikTok, habló sobre CAID en una guía de 11 páginas para los desarrolladores de aplicaciones que pudo obtener Financial Times, sugiriendo que los anunciantes “pueden usar el CAID como sustituto si no está disponible el IDFA del usuario”. 

Personas cercanas a Tencent y ByteDance confirmaron que las compañías hacen pruebas del sistema, pero ninguna de las dos quiso hacer comentarios. 

Varios esfuerzos están en marcha para eludir las reglas de Apple, pero CAID es el desafío más grande para ellos hasta ahora, y el fabricante del iPhone no quiso comentar directamente sobre el asunto. Pero en una decisión que prepara el escenario para una mayor confrontación, Apple negó que otorgaría alguna excepción. 

“Creemos firmemente que se debe permitir el permiso al usuario antes de darles seguimiento. Las aplicaciones que se considere que no toman en cuenta la elección del usuario serán rechazadas”, dijo la compañía.

Zach Edwards, fundador de la consultora del sector de tecnología Victory Medium, mencionó que “no pueden prohibir todas las aplicaciones en China. Si lo hacen efectivamente desencadenaría una serie de acciones que expulsaría a Apple del país asiático”. 

El Dato…

2 mil

Miembros tiene la China Advertising Association, organismo que puso en marcha la aplicación para identificar a los usuarios de iPhone

Tres personas con conocimiento de las reuniones informativas entre Apple y los desarrolladores también dijeron que la compañía con sede en Cupertino, California, estaría muy cautelosa de emprender acciones enérgicas, a pesar de una clara violación de sus reglas, si CAID tiene el apoyo de los gigantes de tecnología de China así como de las agencias del gobierno asiático. 

Rich Bishop, director ejecutivo de AppInChina, un destacado editor de software internacional en el país asiático, sugirió que Apple “podría hacer una excepción para China” porque las compañías de tecnología y el gobierno están “estrechamente alineadas”. 

Mientras tanto, Yang Congan, director ejecutivo de Digital Union, una compañía de privacidad de datos con sede en Beijing, sugirió que CAID se diseñó para eludir las reglas de Apple porque sus métodos de seguimiento tal vez no identifiquen de manera “única” al usuario. “Este es el espacio que la industria todavía no explora”, dijo Yang. 

La CAA señaló que la solución CAID “no se opone a la política de privacidad de Apple”, y que la asociación “actualmente se comunica activamente con Apple, y que la solución CAID todavía no se implementa formalmente”. 

CAID está en la fase de demostración gratuita para compañías seleccionadas en los últimos meses. Dos personas con información del asunto dicen que Apple está al tanto de la herramienta y parece que hasta el momento se hizo de la vista gorda sobre su uso. 

El sistema está diseñado para que lo usen los desarrolladores de aplicaciones locales en China, pero al menos se alentó a un grupo francés de juegos a aplicar su uso y varias compañías extranjeras de publicidad ya los solicitaron a nombre de sus divisiones chinas. dijeron dos personas familiarizadas con el asunto. 

Dina Srinivasan, una académica en temas antimonopolio en Estados Unidos, dijo que el asunto destaca cómo las políticas de Apple por sí solas no pueden resolver problemas de privacidad. “El panorama general es que hay en juego mucho dinero”, dijo. “Siempre habrá una carrera armamentista para darle seguimiento a los consumidores. Solo la legislación puede detener eso”.

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srgs

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La promesa de las petroleras de reducir a cero sus emisiones de carbono para 2050

Anjli RavalCiudad de México / 19.04.2021 00:00:01

Los inversionistas que no han abandonado a las compañías petroleras, a pesar de la creciente reacción en contra de su papel en habilitar el cambio climático, argumentan que es mejor estar dentro que fuera. 

El “compromiso”, una tediosa palabra de moda que usan los grandes accionistas, está triunfando sobre la desinversión, ya que ayuda a las empresas a cambiar para mejorar. La opción de abandonar a los contaminadores corporativos, de hecho sería irresponsable, dicen. 

Algunos de los mayores actores petroleros ahora usan el mismo argumento para justificar su pertenencia a grupos de cabildeo de la industria que promueven políticas que han empeorado activamente la crisis climática. 

Recientemente,Shell dijo que a pesar de que tiene “cierto desajuste” con grupos como el American Petroleum Institute (API), el grupo de cabildeo más grande y poderoso de la industria petrolera estadunidense, hay méritos para apoyarlos, incluso cuando ya salió de otros. ¿Por qué? “Porque hay pruebas de que sus posturas están cambiando, y creemos que podemos tener un mayor impacto positivo dentro de las asociaciones que fuera de ellas”, dijo la petrolera. 

Shell dijo que sus roles en el Comité Ejecutivo, el Consejo de Administración, el grupo de trabajo climático del grupo y los entre 10 millones a 12.5 millones de dólares (mdd) que pagó el año pasado por ese privilegio ayudaron a cambiar la posición del API a favor del acuerdo climático de París. 

Los inversionistas también argumentan que desde su posición de accionistas influyeron en los objetivos de las emisiones, aumentaron el gasto en energías más limpias y cambiaron los modelos de negocio de las compañías petroleras que cotizan en la bolsa. 

Está claro que las petroleras son un enemigo mucho más sofisticado para los ambientalistas que en años pasados, cuando estabas a favor o en contra de la acción climática. Pero ahora esto significa que el escrutinio de los productores de combustibles fósiles también deberá ser matizado, sobre todo porque el sistema energético y la forma en que el mundo hace la transición hacia combustibles más limpios es compleja. 

El Dato…

45%

Planea Shell reducir sus emisiones para 2035

Es un negocio complicado para todos los involucrados, independientemente de si eres un inversionista ávido de dividendos en compañías petroleras, un financiero o una gran compañía de energía que busca conservar su licencia para operar durante la transición energética. 

El director ejecutivo de BP, Bernard Looney, ha pasado los últimos meses tratando de recalcar el mensaje de que los inversionistas no solo deben recompensar a las empresas ecológicas, sino también a aquellas que están “ecologizando”. 

Muchos activistas podrían argumentar que la motivación de las grandes petroleras para anunciar políticas de emisiones de carbono netas cero solo es un medio para conservar un asiento en la mesa de negociación, mientras el mundo aún navega por un futuro climático incierto y todo sigue como de costumbre. Es muy poco probable que incluso las compañías que están “ecologizando” se conviertan realmente en “verdes”, afirman. 

Si bien Shell, BP y sus pares probablemente influyeron en la postura del API sobre el cambio climático, es posible que las compañías petroleras apoyen otras políticas que el grupo de cabildeo favorece, como los recortes a la regulación y el respaldo a los subsidios para la industria de los combustibles fósiles. La confianza también es difícil de ganar para una industria que ha estado detrás de grandes desastres ambientales y tiene un historial de encubrir la corrupción. 

Aun cuando todas las grandes compañías petroleras que cotizan en bolsa detuvieran sus operaciones de combustibles fósiles, las compañías nacionales de energía que proporcionan la mayor parte del petróleo del mundo seguirían estando allí, a menudo operando en países con reglas ambientales débiles. 

Con todo, incluso para los ambientalistas, estas compañías están en un nuevo mundo a medida que cambia el impulso político. La pregunta es, ¿qué viene después y cómo se comparan las empresas? ¿Cuáles merecen respaldo y cuáles deben ser rechazadas? 

Los accionistas tienen que evolucionar y desarrollar las herramientas de inversión adecuadas para examinar y evaluar a las corporaciones. 

La promesa de emisiones neto cero fue un fácil primer paso. Ahora los inversores, activistas y público deben preguntarse cómo se define el neto cero y si sus planes reducirán significativamente las emisiones absolutas. Si bien una gran compañía de energía puede tener metas para 2050, ¿cuáles son sus metas para 2025, 2030 y 2035, y cómo las alcanzará?

La transición energética es un fenómeno de varias décadas, no un éxito a conseguir de un día para otro y el discurso político y de los inversores debe cambiar para reflejar eso.

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​srgs

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Danone busca la estabilidad

Leila Abboud / 22.03.2021 08:05:02

Los siete años de Emmanuel Faber en la cima de Danone terminaron el lunes pasado después de una maratónica junta virtual del Consejo de Administración, durante la cual luchó para conservar su trabajo.

 A medida que el grupo de bienes de consumo instalaba dos codirectores ejecutivos interinos, el despido de Faber parecía encajar en una narrativa directa. Fue una victoria para los fondos activistas, que desde enero asedian a Danone presionando por una reforma radical para solucionar lo que ellos calificaron como un bajo desempeño crónico.

 Pero marcó una pérdida para aquellos que valoraron al ejecutivo como un poderoso defensor de que los negocios deben volverse más sustentables además de obtener utilidades.

“Su liderazgo en la promoción del capitalismo de las partes interesadas y ESG (temas ambientales, sociales y de gobierno corporativo) debe recordarse entre todos los que apoyaron esas filosofías”, tuiteó Hiro Mizuno, exjefe de un fondo de pensiones de Japón, quien también forma parte del comité de supervisión de Danone.

 Sin embargo, la saga que se desarrolló en Danone es más complicada que un simple encontronazo entre capitalistas codiciosos e idealistas, según los inversionistas, ejecutivos y asesores involucrados. 

Todo se produce en una coyuntura crítica en la evolución del capitalismo “orientado a los propósitos”, ya que las empresas se enfrentan a la presión de inculcar esfuerzos para combatir el cambio climático o mejorar la salud pública en sus operaciones.

Un Consejo complaciente 

Faber es un defensor apasionado del nuevo capitalismo “humanista”, como explicó en un discurso en la escuela de negocios francesa HEC en 2016. Contó una historia personal sobre la muerte de su hermano y cómo eso moldeó su visión de que “sin justicia social no hay más economía”. Pero al mismo tiempo, el carismático ejecutivo que se unió a Danone en 1997, era un jefe exigente que cambiaba rápidamente a sus directivos de alto nivel, según la gente familiarizada con el asunto. 

Después de comprometerse inicialmente a proteger los puestos de trabajo y aumentar las prestaciones de los empleados cuando golpeó el covid-19, Faber anunció en octubre un plan para recortar 2,000 puestos de trabajo, sobre todo en Francia. Aunque alababa las marcas de Danone como el agua embotellada Evian y el yogur Activia, Faber también presidió los recortes en los presupuestos de publicidad —el elemento vital de los productos— man- teniéndolos por debajo del promedio del sector, según los analistas de Bernstein.

Mientras tanto, el Consejo de Administración se mostró complaciente con el desempeño del precio de las acciones que quedaron rezagados frente a sus rivales como Nestlé y Unilever, e hizo poco mientras Faber recortó los pronósticos de utilidades anuales tres veces en siete años, según personas familiarizadas con el tema. 

Su supervisión de la gestión se vio obstaculizada por una mala gobernanza. Faber ocupó los cargos de presidente y CEO desde 2017, y una cuarta parte de los puestos del Consejo de Administración los ocupan antiguos ejecutivos, entre ellos Franck Riboud, exdirector e hijo del funda- dor espiritual de Danone, Antoine Riboud.

Derribando a Milton Friedman

 Uno de los momentos emblemáticos de Faber se produjo en junio pasado, cuando los accionistas votaron a favor de consagrar el estatus de Danone como una compañía impulsada por un propósito social. Al hacerlo, Danone oficializó una cultura interna que comenzó en 1972 cuando Antoine Riboud declaró que las empresas también tenían la responsabilidad de promover el progreso social más allá de “la puerta de la fábrica”.

 “Está muy bien derribar la estatua de Milton Friedman”, dijo un asesor, refiriéndose a la declaración de Faber de que la votación era un repudio a la opinión del economista de que la responsabilidad social de las empresas es obtener utilidades. 

Para enturbiar aún más cualquier narrativa, los fondos que pidieron que Faber se fuera de la empresa afirman que no se oponen al trabajo de Danone en cuestiones ambientales y sociales. “Faber trataba de utilizar la sustentabilidad como parte de su defensa”, dijo Nicolas Ceron de Blue Bell Capital. 

“Pero nunca cuestionamos las inversiones ESG de Danone y nos preocupan mucho estos temas… sus competidores como Nestlé y Unilever también hacen de los temas ESG una prioridad, pero tienen mejores resultados financieros. Nuestro problema con Faber no fue ideológico sino operativo”.

Perder el auge por la pandemia Danone está lejos de ser la única compañía que lucha por trazar este nuevo rumbo. Orbia, un conglomerado mexicano, recientemente despidió a su CEO y revirtió su plan para que la compañía fuera más ecológica al vender la división de vinilos que impulsó sus ganancias.

 En Danone, Faber había comenzado a abordar la caída del precio de las acciones prometiendo el año pasado vender marcas con lento crecimiento, llevar a cabo un recorte de costos de 1,000 millones de euros y embarcarse en una reorganización importante, dividiendo el grupo en líneas geográficas en lugar de categorías. 

Pero la mano de Faber se debilitó por la pandemia. Las operaciones de Danone en productos lácteos y yogures, fórmula para bebés y agua embotellada resultaron muy afectados por los confinamientos mientras aumentaron los costos.

Tampoco vende productos de limpieza para el hogar, que aceleraron el desempeño de otros grupos de bienes de consumo como Reckitt Benckiser y Procter & Gamble. “Tuvieron un rendimiento enorme- mente inferior cuando todos los demás negocios de comestibles disfrutaron de un auge”, dijo un banquero del sector. 

Un acuerdo fallido 

Los ataques de accionistas insatisfechos se aceleraron el mes pasado. El fondo Artisan Partners, el tercer mayor inversor de Danone, instó al Consejo de Administración a deshacerse de Faber, detener la reorga- nización y vender más activos. El mensajero fue notable: el asesor de Artisan era Jan Bennink, un ejecutivo veterano que había estado en los negocios de productos lácteos y nutrición médica de Danone.

 A medida que la crisis se profundizaba, el Consejo se encontraba dividido sobre qué hacer. A principios de marzo, Danone pensó que tenía una solución que pondría fin a la lucha con los activistas. Se anunció que los cargos de presidente y director, ambos ocupados por Faber, se dividirían y se contrataría a un nuevo CEO.

 Faber seguiría siendo presidente y su estrategia y plan para el grupo se mantendrían. Pero el frágil intento de acuerdo duró solo dos semanas, y los accionistas se alarmaron de que cualquier nuevo CEO estaría atado de manos con Faber como presidente. Los activistas comenzaron a sentar las bases para desafiar al Consejo de Administración en la junta de accionistas de Danone en abril. 

En la junta del domingo por la noche, se nombró a Gilles Schnepp, exdirector ejecutivo del grupo industrial Legrand, que se unió al Consejo de Danone en diciembre, como presidente, además de que encabezará la búsqueda de un nuevo CEO. 

Warren Ackerman, analista de Barclays, dijo que el golpe en el Consejo marcaría el comienzo de una nueva era en Danone. Pero advirtió que la tarea que tiene por delante el nuevo jefe será difícil y cualquier cambio de rumbo podría tomar hasta dos años. 

“Danone necesita restaurar la competitividad en muchas partes de su negocio”, mencionó. “Será importante conseguir un nombre realmente importante como CEO que haga que los inversores se incorporen y presten atención”. 

En sus primeros comentarios públicos desde su salida, Faber tuiteó un agradecimiento al personal de Danone. Incluso sin él, pocas personas esperan que se abandone la búsqueda de ideales que se arraigaron por primera vez con Antoine Riboud hace décadas. Información adicional de Arash Massoudi.

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Datos de riesgo climático tocan fibras sensibles

Gillian Tett y Simon MundyLondres / 19.04.2022 02:37:36

Una cosa para empezar: Saludos desde Washington (casi), a donde me dirijo esta semana para la reunión de primavera del FMI y el Banco Mundial, y una conferencia del CFA sobre ESG (temas ambientales, sociales y de gobierno) en el mismo contexto.

La invasión de Rusia a Ucrania será uno de los principales temas de debate en estas reuniones; también lo será la cuestión de si la guerra desbarató el movimiento de la sustentabilidad, al tener en cuenta el nuevo enfoque en la seguridad energética.

La semana pasada, el consejo editorial del FT adoptó una postura firme al respecto, argumentando que la guerra crea mayor necesidad —y no menor— de energía verde ahora. Paul Polman y Andrew Winston también respondieron a los críticos de la agenda ESG en el Harvard Business Review con una contundente réplica de cinco puntos sobre por qué la sustentabilidad sigue siendo una parte fundamental de los negocios que los líderes ignoran a su cuenta y riesgo.

Pero según mi opinión, es probable que la reacción negativa contra la agenda ESG —y la reacción negativa contra la reacción negativa— siga aumentando. Y los esfuerzos de la Comisión de Bolsa y Valores de EU (SEC, por su sigla en inglés) para elaborar reglas de divulgación sobre el clima se están convirtiendo en un foco de tensión.

Los republicanos presionan frenéticamente para diluir las reglas.

A continuación, vean lo que piensan los lectores de Moral Money al respecto.

También echen un vistazo a la investigación que el historiador Doug Brinkley está haciendo para poner esta batalla en un contexto histórico. (Gillian Tett)

Reglas de divulgación sobre el clima: Los lectores de Moral Money opinan

El impulso de la Comisión de Bolsa y Valores de EU (SEC, por su sigla en inglés) por nuevas normas de divulgación de información sobre el clima de las empresas ha resultado ser muy divisivo en el Congreso, ya que provocó una fuerte oposición por parte de los legisladores republicanos y del rebelde senador demócrata Joe Manchin.

Pero cuando invitamos a los lectores de Moral Money a compartir sus opiniones, se mostraron abrumadoramente a favor de los nuevos y estrictos estándares de divulgación, aunque también instaron a los reguladores a fijar la mira más alto en algunas áreas.

“Los inversores son los que eligen qué riesgos asumir”, escribió Julie Gorte, vicepresidenta de Impax Asset Management, expresando su apoyo a las propuestas de la SEC. “Para entender esos riesgos y tomarlos en cuenta de manera justa, necesitamos información”.

Fue implacable en sus descalificaciones a los críticos republicanos de la SEC.

“Esos políticos quejumbrosos tienen que darse cuenta de que la política es la gestión del riesgo en sentido amplio, y que dejaron caer la pelota”, escribió Mike Clark, fundador de Ario Advisory. “La excelente SEC está ayudando a llenar el enorme vacío de gestión de riesgos que dejaron”.

“La crítica visceral de los republicanos a cualquier cambio regulatorio que no inyecte directamente dinero público a los bolsillos de sus donantes debería ser ignorada”, añadió el lector Mark Shumway, quien agregó que las empresas con una escasa divulgación de información relacionada con el clima probablemente sufrirían valoraciones más bajas, en ausencia de estándares obligatorios”.

“Cada campo de negocio tendrá su categoría de activos varados relacionados con el clima”, escribió Jonathan Rose, fundador de la compañía inmobiliaria homónima con sede en Nueva York, señalando el creciente riesgo de edificios “invendibles”. “Los inversores merecen tener conocimientos de esto”. Además, instó a los reguladores a que ayuden a arrojar luz sobre los complejos riesgos sistémicos que surgirán a medida que una enorme gama de sectores empresariales interdependientes se descarbonicen simultáneamente mientras combaten los impactos climáticos físicos.

La SEC debe hacer más para dar un veredicto claro y adecuado sobre qué riesgos relacionados con el clima se considerarán materiales y, por tanto, estarán sujetos a divulgación obligatoria, escribió Peter Bakker, presidente del World Business Council for Sustainable Development (Consejo Empresarial Mundial para el Desarrollo Sustentable).

Bakker elogió a la SEC por haber introducido gradualmente sus requisitos de divulgación, afirmando que esto demuestra su comprensión del “estado de los negocios”. Sin embargo, instó a los reguladores estadunidenses a armonizar sus normas con los estándares globales que están surgiendo, como los del nuevo Consejo de Normas Internacionales de Sostenibilidad (ISSB, por su sigla en inglés).

Al otro lado del Atlántico, los reguladores europeos avanzaron más en este ámbito, con un cúmulo de nuevas normas de divulgación para empresas e inversores. Pero aunque ya empezaron a aparecer los primeros informes bajo este régimen, no todo el mundo quedó impresionado por su impacto.

“No he visto a ningún participante en el mercado admitir lo buena que es la nueva información y qué tanto valor añadido le aporta a los inversores”, escribió Santeri Suominen, abogado especializado en mercados de capitales y finanzas sustentables de la Confederación de Industrias Finlandesas.

Argumenta que las normas de la Unión Europea para las empresas se desviaron del objetivo original, y en su lugar tratan de “redefinir la forma en que las compañías operan sus negocios”. “Es probable que este tsunami regulatorio no cumpla sus objetivos”, advirtió Suominen.

Si tienes algo más que añadir a este debate —o a otra de las acaloradas disputas dentro del espacio de la sostenibilidad— ya sabes dónde encontrarnos: [email protected]. Como siempre, esperamos sus comentarios. (Simon Mundy)

¿Volver (o no) al futuro?

Cuando los ecologistas debaten en la actualidad las cuestiones ecológicas, suelen ver al futuro. No es de extrañar: la cuestión de si podemos mantener colectivamente el calentamiento global por debajo de 1.5 grados centígrados en los próximos años será fundamental para el futuro del planeta, como muestra el último informe del IPCC.

Pero a veces también vale la pena mirar hacia atrás. Y eso es precisamente lo que hace Doug Brinkley, profesor de historia de la Universidad de Rice, e historiador oficial de la Historical Society de Nueva York. Hace unos años publicó un libro premiado sobre los problemas ambientales y sociales en torno al huracán Katrina. Este otoño publicará un libro sobre la revolución ambiental de la década de 1960 en EU, titulado Silent Spring Revolution: John F. Kennedy, Rachel Carson, Lyndon Johnson, and the Great Environmental Awakening.

Merece la pena reflexionar sobre este periodo porque contiene lecciones para la administración de Joe Biden en Washington en la actualidad. En la década de 1960, como me explicó Brinkley durante una reciente mesa redonda en la Historical Society, la activista Rachel Carson desempeñó un papel crucial en el impulso del movimiento de protección del medio ambiente, ya que era una comunicadora muy poderosa, muy parecida a Greta Thunberg en la actualidad (aunque sin Instagram). Su poder surgió, en parte, porque parecía tener una voz muy suave y serena.

Sin embargo, también contaba con el apoyo de algunos políticos clave, como Kennedy. Y en aquella época la protección del medio ambiente no se consideraba un asunto puramente partidista; los republicanos también estaban comprometidos.

Otro detalle notable es que el movimiento recibió un fuerte apoyo de los sindicatos, mientras que las empresas se mantuvieron al margen, una patrón que se revirtió parcialmente en la actualidad.

Pero con el inicio de la guerra de Vietnam, las crisis de energía y la inflación por los cielos, este estallido de pasión medioambiental se apagó en las décadas siguientes. La Silent Spring (Primavera Silenciosa) de Carson cambió el debate durante un tiempo, pero no de forma permanente.

¿Cuáles son las lecciones para la actualidad? Una es que es corto de miras suponer que los republicanos no pueden contribuir a la lucha ambiental, dada la acción bipartidista de la década de 1960. Sí, la frase “cambio climático” actualmente es polarizante. Y sí, el sector del gas y el petróleo (que suele estar aliado con los republicanos) a menudo contraataca. Pero palabras como “administración” o “protección del medio ambiente” resuenan entre los republicanos y los evangélicos. Y, como señaló Brinkley, la mayoría de los paisajes naturales (como los parques nacionales) que los ecologistas protegieron se encuentran en regiones de voto rojo (republicano), no azul (demócrata).

El segundo punto es que a los ecologistas modernos les convendría hacer más para que el movimiento obrero participe en las batallas verdes. Esto puede ser difícil en la actualidad, ya que algunas reformas verdes (como el cierre de las minas de carbón) pueden costar puestos de trabajo. Pero los trabajadores podrían —y deberían— estar más integrados hoy en día.

Sin embargo, la tercera lección de la historia es que es peligroso que los activistas se duerman en sus laureles, o que se extralimiten en sus funciones de forma precipitada o agresiva.

Cuando la campaña Silent Spring de Carson cobró impulso, algunos sectores del movimiento ecologista se volvieron tan hostiles hacia la clase dirigente que alienaron a los partidarios de la corriente principal. Eso privó al movimiento verde de posibles aliados cuando los intereses corporativos respondieron, y el estado de ánimo del público cambió ante el aumento de la inflación.

Los activistas actuales de la agenda ESG deberían tomar nota: vale la pena construir coaliciones. Sobre todo en un momento en el que la guerra y las crisis de energía están creando una nueva ola de inflación, y algunos inversores refunfuñan sobre burbujas verdes en los precios de los activos. (Gillian Tett)

Smart Read

¿Quieres sentirte un poco más alegre sobre la humanidad y el progreso tecnológico? Echa un vistazo a este insólito artículo en The Conversation sobre…er… peces. Nicholas Sullivan, investigador de la Universidad de Tufts, escribió un nuevo y fascinante libro en el que argumenta que la tecnología de la información podría hacer que la pesca comercial fuera menos destructiva e ineficiente en los próximos años. Y, aunque solamente sea por eso, es un avance interesante para que los inversores reflexionen.

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ByFinancial Times

Inflación en EU pega más a gobiernos de izquierda

Edward LuceLondres / 29.11.2021 01:38:03

Los halcones de la inflación de Estados Unidos son siempre propensos a hacer sonar la alarma. Dado que se pasaron los años posteriores a 2008 pronosticando una hiperinflación que nunca llegó, no es de extrañar que tan pocas personas prestaran atención cuando lanzaron las mismas advertencias el año pasado. Ahora los halcones tienen razón, pero por las razones equivocadas. El reciente aumento de la inflación en EU tiene poco que ver con el dinero fácil de la Reserva Federal, como afirmaron. No obstante, los demócratas deben resistirse a dejar que su arraigado escepticismo nuble su sentido de la autopreservación. Una inflación sostenida puede arruinar sus posibilidades de mantenerse en el poder.

Históricamente, la inflación ha perjudicado mucho más a los gobiernos de izquierda que a los de derecha, incluso cuando la culpa debe repartirse de forma equitativa. El republicano Richard Nixon hizo tanto como su predecesor demócrata, Lyndon Baines Johnson, para avivar la inflación en 1972, cuando hostigó al presidente de la Reserva Federal, Arthur Burns, para que recortara las tasas de interés en el periodo previo a su reelección. Fue Jimmy Carter, un demócrata, quien envió a la Fed al exterminador de la inflación Paul Volcker, lo que contribuyó a la derrota de Carter en 1980. El beneficiario, el republicano Ronald Reagan, intentó sin éxito que Volcker redujera las tasas de interés en el periodo previo a su reelección en 1984.

Que el presidente Joe Biden volviera a nombrar a Jerome Powell para la Reserva Federal la semana pasada debe tranquilizar a los mercados, ya que valora la independencia de la Fed. Powell resistió la presión de los republicanos de Donald Trump para mantener las tasas bajas antes de la pandemia.

Sin embargo, la sabiduría popular —ejemplificada por la admiración de Angela Merkel por el “ama de casa suaba”, que sugiere que los presupuestos equilibrados de los hogares deben ser el modelo para los nacionales— suele castigar a la izquierda. En el caso actual, con una inflación que alcanzó 6.2 por ciento el mes pasado, la más alta en una generación, los demócratas de Biden tienen gran parte de la culpa. Cometieron dos errores que han vuelto para atormentarlos. El primero fue aprobar en marzo un estímulo de 1.9 millones de dólares que casi ningún economista defendía.

Dado que la brecha de producción de EU —entre la producción real y la potencial de la economía— era de unos 400 mil mdd, el proyecto de ley era una exageración. Significaba que había demasiado dinero para muy pocos bienes, lo que es el motor más común de la inflación. El proyecto de ley también fue políticamente miope, ya que obligó a los demócratas a reducir el tamaño de su legislación de inversión “Build Back Better”, mucho más pequeña pero con más méritos. La historia puede considerar ese estímulo como un error fundamental de los demócratas.

El segundo error de Biden fue apostar por que el covid-19 se desvanecería con el lanzamiento de las vacunas. De haber sido así, los consumidores se habrían apresurado a gastar sus cheques de estímulo en todos los servicios presenciales que se paralizaron durante la pandemia, pero el coronavirus no desapareció, en parte por la llegada de la variante delta, pero sobre todo porque una gran minoría de estadunidenses se negó a vacunarse y a respetar el distanciamiento social. La persistencia del covid significó que los consumidores gastaron sus cuentas en bienes más que en servicios, lo que estrujó los dólares en un subconjunto más reducido del consumo normal. Los golpes relacionados con la pandemia sobre la cadena de suministro mundial no ayudaron, pero el principal culpable fue el aumento de la demanda.

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Como suele ocurrir, los demócratas fueron víctimas de las ilusiones. No se puede culpar a Biden de la deformada defensa de la “libertad” que avivó tanta resistencia antivacunas. Los manifestantes que llevan estrellas amarillas para compararse con las víctimas judías del nazismo son un ejemplo del esperpento con el que ningún presidente de EU puede razonar. Pero Biden pudo ser más duro con los que se resisten a las vacunas, y aún debe serlo. La Casa Blanca también puede hacer un mejor trabajo explicando por qué la alta inflación es algo que la izquierda debe temer mucho más de lo que lo hace.

Las víctimas de primera línea de la inflación son las personas con salarios fijos que intentan ahorrar para su jubilación, así como los jubilados. Después de años de estancamiento de los ingresos, la clase media estadunidense debería estar disfrutando de los beneficios de un mercado laboral ajustado. Sin embargo, a pesar del crecimiento salarial más grande en décadas, la inflación es aún mayor, lo que significa que los estadunidenses de clase trabajadora no están sintiendo los efectos positivos de la recuperación. El aumento de los precios afecta más a los que viven de quincena a quincena. La inflación es buena para los deudores, entre los que se encuentra la clase multimillonaria, cuyo consumo se financia en su mayor parte con préstamos contra ganancias de capital no realizadas. Al contrario de lo que dice la izquierda, una mayor inflación aumenta la desigualdad, como ha demostrado el Fondo Monetario Internacional. La estabilidad de los precios es, pues, progresiva.

Como sabe Biden, los presidentes de EU tienen poco poder para influir en la inflación. La tentación es lanzar trucos para que parezca que está actuando. La medida de Biden de la semana pasada de liberar 50 millones de barriles de petróleo de la reserva estratégica fue un triunfo de la óptica sobre la sustancia. El nuevo suministro representa algo más de medio día de consumo mundial. Mantener a Powell en su puesto fue el paso correcto, aunque el presidente de la Fed ha estado estirando la palabra “transitoria” (en relación con la inflación) hasta el punto de ruptura.

Aquí hay algo que Biden debe haber hecho ya. La aparición de ómicron lo hace aún más urgente. Los pasos obvios incluyen la creación de una identidad federal de código QR para los vacunados y evitar que los no vacunados puedan volar. Mientras más rápido retroceda el virus, más rápido volverá a la normalidad el sector de servicios de Estados Unidos. La alternativa puede ser que las tasas de interés fueran más altas de lo previsto. Enfrentado un compromiso, Biden debe abrazar la guerra cultural de las vacunas con fervor.

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ByFinancial Times

Los kidfluencers

HANNAH MURPHYCiudad de México / 01.08.2022 00:00:00

En la conferencia VidCon, la reunión anual de creadores digitales de California, los influencers más exitosos se arremolinan en salones exclusivos, recibiendo productos promocionales gratuitos y posando para sesiones fotográficas. 

Jabria, Laurie y Zan no son diferentes de los demás asistentes. Pero a diferencia de los demás, que en su mayoría son adolescentes, estos tres apenas tienen entre cinco o seis años, y están acompañados por la dueña de la guardería, convertida en acompañante, Katrina Hines. 

Forman parte de la nueva generación de los llamados niños creadores —o kidfluencers (niños influencers)— que están alcanzando el estrellato viral en plataformas como TikTok, Instagram y YouTube a edades cada vez más tempranas. 

Les hacen preguntas que probablemente no entiendan; ellos dan respuestas ingenuas y fantasiosas. “Se divierten con ello, les encanta hacer los videos”, me dice Katrina, que agrega que ahora tienen acuerdos de patrocinio con marcas como Puma, dinero para su futuro y mucha mercancía gratis. 

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Una visión conmovedora, tal vez. Pero los niños se enfrentan a los mismos riesgos de seguridad que cualquier usuario de las redes sociales, la posibilidad de ser víctimas de acoso cibernético, depredadores o violaciones de la privacidad. 

Algunos padres dependen de las cuentas de influencers de sus hijos o de sus páginas familiares como ingreso principal. Otros pueden utilizar a un niño para impulsar su propio estatus de celebridad. Pero, ¿puede un niño distinguir entre trabajo y ocio? ¿Comprende el significado de una remuneración justa? El dinero que ganan, ¿llegará a sus propios bolsillos? “Cuando los padres están involucrados, hay una falta de capacidad”, dice Brooke Erin Duffy, profesora de la Universidad de Cornell. 

Los padres y tutores deben asumir la mayor parte de responsabilidad por sus hijos. Pero las agencias de talento y los anunciantes podrían dar un paso adelante y crear nuevos estándares. 

Las agencias se muestran en gran medida renuentes a actuar por el costo potencial o la disrupción para el negocio, afirma Crystal Abidin, profesora de la Universidad Curtin. “Cuando se habla de comercializar la infancia… las marcas son realmente los guardianes que dan forma y aceleran la industria”, agrega.

srgs

ByFinancial Times

Tesla abre red de recarga en EU para otras marcas

Aime Williams y Steff ChavezNueva York y Chicago / 16.02.2023 01:05:04

Tesla pondrá por primera vez parte de su red de recarga a disposición de otras marcas de vehículos eléctricos, según anunció la Casa Blanca.

La red de recarga de Tesla, la más grande de Estados Unidos, hasta la fecha solo está disponible para los conductores de vehículos Tesla, pero la compañía permitirá que cualquier vehículo eléctrico utilice al menos 7 mil 500 cargadores de su red Supercharger and Destination (Supercargadores y Destinos) para finales de 2024, según anunció la administración Biden.

Los cargadores abiertos estarán repartidos por todo Estados Unidos, tanto en zonas urbanas como rurales, e incluirán 3 mil 500 nuevas máquinas a lo largo de las autopistas.

De acuerdo con las nuevas normas que publicó ayer la Casa Blanca, todas las empresas que aspiren a recibir subsidios de un fondo de 7 mil 500 millones de dólares federales tendrán que adoptar el estándar dominante en Estados Unidos para los conectores de recarga de autos eléctricos, conocida como sistema de recarga combinada.

“Estos nuevos estándares permitirán cargar el vehículo eléctrico en las principales autopistas con la misma facilidad con que se llena el tanque de gasolina, independientemente del tipo de coche que conduzcas o del estado en que te encuentres”, dijo Mitch Landrieu, coordinador de infraestructuras de la Casa Blanca.

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Las reglas también exigirán que los nuevos cargadores se construyan en Estados Unidos y que 55 por ciento de los componentes, medidos por el costo, se fabriquen en el país antes de 2024.

La ampliación de la red estadunidense de recarga de vehículos eléctricos ha sido uno de los principales objetivos de la administración Biden para que la mitad de las ventas de autos estadunidenses sean de este tipo para 2030.

Como parte de la Ley de Reducción de la Inflación (IRA, por su sigla en inglés), los consumidores son elegibles para importantes créditos fiscales al comprar un coche eléctrico, con hasta 7 mil 500 dólares disponibles para algunos modelos.

Los vehículos deben fabricarse en Estados Unidos para poder calificar a la totalidad del importe, y los minerales fundamentales de los que se obtienen las baterías deben extraerse o procesarse en un país con el que EU tenga un acuerdo de libre comercio.

La administración del presidente Joe Biden tiene el objetivo de contar con 500 mil cargadores en todo el país para 2030. Según la Casa Blanca, en la actualidad hay 3 millones de vehículos eléctricos en las calles de Estados Unidos y más de 130 mil máquinas públicas para recargarlos en todo el país.

La Casa Blanca anunció otros acuerdos con otros fabricantes de cargadores de vehículos eléctricos, como el compromiso de BP de invertir mil millones de dólares en recarga en Estados Unidos de aquí a 2030, y una nueva asociación entre Pilot Company, General Motors y EVgo para construir una red de costa a costa de 2 mil cargadores rápidos de alta potencia de 350 kilovatios.

La armadora que dirige Elon Musk también aumentará más del doble su red nacional de recarga, indicó la Casa Blanca.

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